Resumen

Este libro intenta contestar, de manera sintética y clarificadora, a algunos interrogantes: ¿Quién fue Calderón? ¿Qué Calderón nos han enseñado a admirar como patrimonio nacional de nuestro Siglo de Oro a costa de desconocerlo como figura contradictoria de la modernidad? ¿Qué Calderón nos interesa ver hoy en los escenarios? ¿Por qué, después de cuatro siglos, aún persiste la duda de si Calderón puede ser un clásico vigente? Las respuestas a estas preguntas van asomando a medida que avanza la lectura, no tanto por un cúmulo de razones eruditas, sino porque se van trazando sugerencias de reflexión siempre al hilo de los propios textos calderonianos. Se construye así un mapa para orientarse en el extenso territorio del dramaturgo, donde no resalta tanto el Calderón enciclopédico que sin duda fue sino un Calderón portátil.