CARA DE PLATA. Comedias bárbaras I VALLE-INCLÁN, RAMÓN MARÍA DEL

Nota media 7 Muy bueno 5 votos 2 críticas

Resumen

En la Galicia del siglo XIX, tierra dominada por una forma de vida feudal arcaica, sitúa Valle-Inclán la historia de la decadencia de una poderosa familia, los Montenegro. Las conflictivas relaciones de ese entorno familiar, marcadas por los más primitivos y elementales sentimientos, son el eje argumental de las Comedias Bárbaras. En Cara de Plata, primera obra de la trilogía, la reivindicación por parte de don Juan Manuel Montenegro del derecho de paso sobre las tierras de su pazo de Lantañón desencadena la acción que conlleva la lucha de poder con el Abad, el rapto de Sabelita y el enfrentamiento por amor con su hijo, Cara de Plata. Ricardo Doménech, que ha preparado la edición de las tres Comedias, desvela el contenido simbólico de este drama de apariencia realista y analiza los elementos que confieren a la obra ese carácter misterioso y profundo, universal y poético.

2 críticas de los lectores

8

A pesar de tratarse de una obra de teatro, hay momentos en su desarrollo más propios de una novela. Como siempre, destaca el lenguaje poderoso y sugerente de Valle-Inclán, el reflejo de una sociedad gallega en la que prima el feudalismo de los mayorazgos de los pazos, la presencia de lo sobrenatural y las pasiones primarias de los personajes. La obra tiene un final abierto, en el que las emociones van in crescendo, y recuerda al teatro griego en cuanto a su atmósfera opresiva y marcada por los presagios y la determinación de sus personajes protagonista, en los que desatca el fiero antagonismo entre Cara de Plata y su padre, don Juan Manuel Montenegro, señor fiero y lujurioso que permite que sus deseos hacia Sabelita, víctima inocente y desgraciada, le separen del único hijo por el que siente una auténtica afinidad y el único que podría perpetuar la nobleza de su linaje.

hace 8 años
6

Libro muy intenso, desde el ambiente a la historia y, especialmente, los personajes. Podemos ver a ese padre e hijo enfrentados, las dos caras de la misma moneda, ambos valientes y temerarios, pero muy diferentes en su modo de hacer frente a las situaciones. Mientras que don Juan no se detiene ante nada cuando desea algo, Cara de Plata es capaz de respetar los deseos de Sabelita y de refrenar ssus impulsos de enfrentarse violentamente a su violento padre, desmarcándose así no sólo de sus despreciables hermanos, sino también de ese padre que no se detiene ante nada para satisfacer sus deseos. Entre ambos, la pobre Sabelita, víctima propiciatoria de su propio sacrificio, inmolada en el altar de la lujuria para satisfacer el deseo de don Juan y su afán de enfrentarse al Abad.

hace 8 años