EL CUADERNO GRIS PLA, JOSEP

Nota media 7,73 Muy bueno 15 votos 3 críticas
  • GéneroNarrativa
  • EditorialDESTINO
  • Año de edición2013
  • ISBN9788423343157
  • Idioma Español

Resumen

Al abrir El cuaderno gris es mucho lo que puede asombrar al lector: una conversación cazada al vuelo en un café; una sentencia (casi un aforismo) oída o pronunciada como por casualidad, capaz de condensar el sentimiento de toda una época; la sucinta y emotiva descripción de un paisaje; descarnados apuntes de crítica literaria; un afilado juicio político, hilvanado en medio de consideraciones sobre el tiempo, la higiene, la salud, las mujeres o la gastronomía… Todo esto y mucho más contiene el dietario que Josep Pla (Palafrugell, 1897-Llofriu, 1981) escribió entre marzo de 1918 y noviembre de 1919, siendo un joven estudiante de Derecho al que el cierre de la universidad, a causa de la Gran Guerra, obliga a interrumpir sus estudios en Barcelona y regresar a su pueblo natal, donde se entretiene, con constancia de grafómano, en escribir sus impresiones sobre el día a día en un cuaderno gris. Observador minucioso, Pla proyectará a posteriori sobre sus apuntes de juventud, laboriosamente reelaborados, toda una vida de corresponsal —El cuaderno gris acaba justo antes de que el joven Pla parta hacia París, el primero de sus destinos en el extranjero—, ya sea en Francia tras el fin de la guerra, en Roma durante el despunte del fascismo o en el Madrid de la Segunda República. Tras un período retirado de la vida pública, en los años cincuenta retoma los viajes porel mundo a instancias de Josep Vergés, histórico editor de Pla en Destino, quien también le convencerá para editar su obra completa, 46 volúmenes que se abrirán en 1966 precisamente con este libro. Traducido años después al castellano por Dionisio Ridruejo y su mujer, Gloria de Ros, El cuaderno gris llega hoy hasta nosotros revisado por Narcís Garolera, catedrático de Filología Catalana de la Universitat Pompeu Fabra, y vuelve, así, a lucir como lo concibió Pla: un libro de vida que es también valioso testimonio de una época y el mejor exponente de la obra de uno de los más grandes de la literatura catalana.

3 críticas de los lectores

8

Se presenta como novela este diario - crónica escrito por Josep Plá en dos fases: una versión a los veinte años y su revisión varias décadas después. El resultado es un fascinante viaje por las edades universitarias de Plá revisitadas posteriormente por un hombre ya en plena madurez. El diario está plagado de honestos pensamientos sobre la persona y el contexto, su Parafrugell venerado. Son tiempos de tertulia, frío, tranvías, cigarros y gripes letales. Plá demuestra una maestría singular con las descripciones, que aplica tanto al paisaje como a los personajes con los que se cruza. Buena parte de estas descripciones se leen con la satisfacción inmediata de comprobar la capacidad creativa del autor catalán, aunque los detalles corran el riesgo de ser olvidados unos minutos más tarde. Para entender la Cataluña de hoy, no estaría de más leer el panorama de la Cataluña de hace cien años que nos muestra Josep Plá.

hace 2 semanas
8

Diario redactado (supuestamente) en el periodo 1918-1920 durante su etapa universitaria: inicialmente en Parafrugell, y después en Barcelona. El argumento es dificilmente resumible, pero resaltan tres aspectos en su obra: la descripción del cielo y las ciudades, las personas, y la comida. Es un libro para beber a sorbos.

hace 3 semanas
10

Quinientas páginas en las que... no pasa casi nada. Pero de una belleza asombrosa. "El cuaderno gris" puede que sea la quintaesencia de la novela "contemplativa" española. Sin duda, hay que tener un estado de ánimo relajado y favorable a esa contemplación. Pero si encuentras el momento, no te defrauda en absoluto, muy al contrario. ¿De cuántas formas distintas puede describirse un amanecer en un pequeño pueblo catalán, sin que sepas decidirte por cuál te parece más bella? ¿Cuántos olores del campo puedes percibir asomándote a la ventana de la casa del protagonista? ¿Se puede describir el cielo y sus nublados con mayor perfección? ¿Y el cambio del paisaje al pasar las estaciones? No llega a ser prosa poética, pero le falta un tris. Te llena el alma de belleza y serenidad. Chema.

hace 11 años