EL INGENIOSO HIDALGO BERMEJO, ÁLVARO

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Resumen

¿Y si El entierro del conde Orgaz fuera el de Don Quijote? ¿Quién sería entonces el enigmático personaje cifrado en el retrato de El caballero de la mano en el pecho? En un Toledo incendiado por los autos de fe, y mientras compone su último lienzo, La apertura del Quinto Sello del Apocalipsis, El Greco abre los laberintos de su memoria para contarnos de primera mano la aventura de su vida y algo más: su relación con una peligrosa fraternidad herética a la que pudo pertenecer Miguel de Cervantes. Se conocieron en Roma, emprendieron un mismo viaje al Parnaso, pintaron caballeros andantes que tenían mucho de librepensadores, amaron a Dulcineas imposibles y supieron conjugar como nadie esa doble verdad, el orgullo y el desencanto, lo real y lo visionario, que parece engendrar, a la vista el uno del otro, el alma de un mismo Caballero de la Triste Figura, Caballero de los Espejos a su hermética manera. Un tan insólito como Ingenioso Hidalgo surge entre las luces lívidas de sus lienzos. “Este soy yo”, parece decirnos Cervantes a través del que pinta y nos mira. Una dama de fuego vela el enigma que no se resolverá hasta la última pincelada.

1 críticas de los lectores

3

El libro está realmente bien escrito, pero clasificarlo de novela histórica no está muy claro. La invención prima de forma clara respecto a la historia. Y es que bueno pase que la secta y la evolución místico-esotérica de la novela explique la progresiva espiritualización de los cuadros del Greco. Y que 'El caballero de la mano en el pecho' sea un retrato de Cervantes pase también, aunque debería ser la imagen de alguien mucho mayor para el momento en el que se pinta el cuadro en la novela. Ya cuesta más tragarla lista de tópicos de la Leyenda Negra que se asumen con todo el desparpajo. Como de costumbre, desgraciadamente, la Inquisición tiene el papel protagonista, convertida en un lugar común literario con el aderezo habitual. Una caterva de fanáticos deseosos de encender piras a la mínima ocasión y que tiene aterrorizada a la población... Manda ... narices tener que ir defendiendo a la Inquisición, pero es que uno ya está harto de las mismas mentiras de siempre. Es una cosa muy curiosa que los presos comunes blasfemaran para ser enviados a las cárceles de la Inquisición, lo que sólo puede ser una anécdota indica varias cosas: que nadie estaba aterrorizado, que el trato era mejor y que no había el hacinamiento de las cárceles civiles. Pero vamos un poco más allá, el los archivos se contabilizan unos 1300 ejecutados en los 300 años de historia de la Inquisición, vamos a multiplicar el número por diez y vamos a hacer unas pocas comparaciones. Por ejemplo con los al menos 100000 muertos de la matanza de de San Bartolomé en Francia, los 200000 mal contados de la represión religiosa en Inglaterra, las decenas de miles de brujas quemadas en los países protestantes, especialmente el los calvinistas, en la 'ilustrada' Revolución francesa se guillotinaron entre 14000 y 40000 personas en siete meses en una orgía de sangre, que además purga tras purga acabó con la vida de varios de sus líderes... podríamos seguir... Pero hay más cositas. En la novela el Greco se sorprende del Indice de libros prohibidos. Es raro ya que viniendo de Roma y Venecia ya tendría que está acostumbrado. Más allá, también existían listas similares en Francia, Inglaterra, las provincias rebeldes, los estados Alemanes y en realidad en toda Europa. Como no me quiero alargar mucho más solo añadiré una ultima cosa. En la novela el Greco también queda sorprendido de que en España se siga construyendo a siguiendo el canon renacentista en vez del Barroco que se está iniciando en Italia, claro estos españoles siempre tan atrasados... Es gracioso que un personaje que se pasa toda la novela intentando desarrollar un estilo propio aconseje que los demás se apunten a la última moda. En fin, el que lea el libro lo disfrutará. Realmente tiene partes muy buenas, pero que no se crea nada de lo que hay en él, que no acierta ni de casualidad.

hace 2 años