ENTUSIASMO D´ORS, PABLO

Nota media 6 Bueno 2 votos 1 críticas

Resumen

El momento en que un joven toma una decisión y se pone en camino para hacerla realidad es sin duda el más hermoso que una vida pueda brindar. Y ese precisamente es el momento que se relata en estas páginas vibrantes y conmovedoras. Una novela que se lee prácticamente de un tirón y que suscita comprensión hacia el ser humano, esperanza en su destino y, algo aún más insólito en la narrativa contemporánea, piedad. Un relato lleno de imágenes indelebles, lúcidos pensamientos y episodios trepidantes. El que aún ame la vida con todas sus polaridades y contradicciones podrá identificarse con el protagonista, siempre a caballo entre la escritura y la espiritualidad. Con notable maestría narrativa, Pablo dOrs despliega aquí una historia sospechosamente parecida a la suya: la de un hombre que, para responder a una inapelable llamada interior, se abre al amor y a la amistad, por supuesto, pero también a la incoherencia y al dolor y, en definitiva, al sentido de la vida entendida como servicio a los demás. Un delicioso juego auto-ficticio de consecuencias incalculables. Una botella que se tira al mar para que la recoja quien aún cree que es posible una literatura del alma. Con exquisito sentido del humor y admirable claridad narrativa, este novelista nos brinda aquí, seguramente, la obra que sus muchos lectores estaban esperando. Con un estilo límpido y eficaz, dOrs -sin duda uno de los narradores españoles vivos más singulares- contagia mediante la intensidad de su prosa una actitud entusiasta y vital. Un relato sobre las experiencias iniciáticas propias de la juventud. Un homenaje, tan humilde como rotundo, a la luz.

1 críticas de los lectores

6

Está bien escrito y es ameno como todo lo del autor, no parece una visión edificante ni de la Iglesia ni de la vida religiosa, lo que sorprende en un sacerdote. En la descripción de sus relaciones personales, aunque utiliza la ironía, hay cierta frialdad, especialmente con sus padres,eso me ha sorprendido. Habla demasiado de su sexualidad, llega a resultar impúdico e incluso cutre. Hay momentos elevados pero entre todo lo anterior se difuminan bastante. No veo entusiasmo sino más bien excepticismo sobre la vocación religiosa que describe.

hace 2 años