LA LETRA ESCARLATA HAWTHORNE, NATHANIEL

Nota media 6,91 Bueno 116 votos 7 críticas

Resumen

Ambientada en la Nueva Inglaterra de los puritanos del siglo XVII, La letra escarlata (1849) narra el terrible impacto que un simple acto de pasión desencadena en las vidas de tres miembros de la comunidad: Hester Prynne, una mujer de espíritu libre e independiente, objeto del escarnio público y condenada a llevar la «A» de «Adúltera»; el reverendo Dimmesdale, un alma atormentada por la culpa aunque digno de la estima general, y Chillingworth, un ser siniestro, cruel y vengativo, que maquina en la sombra.

La presente edición incluye una introducción de la catedrática Nina Baym, cuya labor investigadora se ha centrado en el estudio de la literatura americana del siglo XIX. En el año 2000 recibió la medalla Jay Hubble que otorga la Modern Language Association por sus valiosas aportaciones en esta materia.

7 críticas de los lectores

5

Tal vez tendrá algún valor excepcional para algunas personas pero lo que viene siendo a mi persona espero no tener que encontrarme con este libro en la vida. Le adjudico el aprobado, por el aura de misterio que se mantiene en toda la novela

hace 2 años
8

1850. Salem, Nueva Inglaterra. Una mujer es acusada de adulterio y condenada a llevar en su pecho la letra "A" de adúltera. Su fortaleza y decisión la ayudan a rehacer su vida. Es un buen libro, aunque las frases son demasiado largas, sobre todo el prólogo. 5 de febrero del 2017.

hace 2 años
7

En la novela Hawthorne, a través de la historia entrecruzada de tres personajes de la comunidad: Hester Prynne, mujer libre e independiente que es objeto del escarnio público, el reverendo Dimmesdale, un alma atormentada por la culpa, aunque digno de la estima general, y Chillingworth, un ser siniestro, cruel y vengativo, que maquina en la sombra; realiza una detallada semblanza de la puritana Nueva Inglaterra, centrándose en la idea de culpa y pecado.

hace 3 años
8

Buenisimo! No es para nada como yo imaginaba, y me gusto. Se me hizo un poco pesado el prologo nomas..

hace 4 años
8

Buenisimo! No es para nada como yo imaginaba, y me gusto. Se me hizo un poco pesado el prologo nomas..

hace 4 años
8

La forma de narrar la historia tiene mucha incidencia en la apreciación del conjunto de la obra, casi tanto como su argumento. Su prosa barroca emplea frases largas con abundantes circunloquios, metáforas e imágenes evocadoras; con una gran habilidad de análisis sobre los protagonistas, para mostrar las interioridades y sentimientos. El texto, dividido en cortos capítulos y escaso diálogo, se expande en la fecunda retórica de Hawthorne, trazando pormenorizadas descripciones, ya sean psicológicas, de paisajes, de objetos o atmósferas singulares, que para nada se pueden tomar como algo trivial y ajeno a la trama. Otra peculiaridad del autor, es dotar al narrador omnisciente de subjetividad, con una total libertad de opinar y comentar escenas y actitudes de los personajes. Relato sobre la intransigencia, en un mundo donde la religión, la justica, la moral y ley son sinónimas. El pecado, el arrepentimiento, castigo y la culpa son los ejes de la narración, los “trazos” con que se escribe la grafía de la A escarlata. Símbolo del Adulterio, y también, quizá, de la América primitiva del imperio inglés. La acción está encuadrada en una época de radical intolerancia de conducta y credo: la sociedad puritana de la Nueva Inglaterra del S. XVII; con unos personajes atractivos en varios aspectos y nada corrientes, que proporcionan al escrito un gran interés. Es un fascinante estudio sobre temas antagónicos dentro de la condición humana y social: fe y fervor, amor y moral, placer y contrición, verdad y apariencia, libertad y sumisión, perdón y castigo. Con un final imprevisto, en mi opinión, y donde la conclusión era fácil que la historia cayese en decepción. Pero no, hay un giro radical cerrándose la novela con un broche de oro, donde la letra de la vergüenza puede transformar su significado.

hace 7 años
2

No pude terminar de leerlo, y no suelo dejar los libros a medias. En fin, quizás no lo entendí.

hace 11 años