LA VIDA EN ESPIRAL NDIONE, ABASSE

Nota media 9,5 Excelente 2 votos 1 críticas

Resumen

“Senegal no es una sociedad apacible. Lejos de las imágenes folklóricas, es una sociedad violenta acerca de la cual no hay mucho que inventar para escribir una novela negra. Me nutro de sucesos. Gran parte de los acontecimientos que describo vienen de ahí.” La vida en espiral, obra emblemática de Abasse Ndione, es fiel reflejo de sus palabras. En ella se narra la vida de unos jóvenes senegaleses aislados en Sambay, un pueblo cercano a Dakar, y dedicados la mayor parte del tiempo a fumar yamba. Tras varias semanas sin cannabis, Amuyaakar Ndooy decide convertirse en un traficante, solucionando así tanto sus inquietudes laborales como sus problemas de stock. El tráfico irá en aumento a medida que avanza la novela alcanzando esferas insospechadas.

1 críticas de los lectores

10

El protagonista principal, Amuyaakar Ndooy, es un joven senegalés super optimista, decidido y algo petulante que, para ayudar económicamente a su madre, hermana e hija conduce un taxi; pero la única cosa que le satisface en la vida es fumar yamba (cannabis) junto a sus amigos. Tras varias semanas sin su droga y ya con el síndrome de abstinencia al límite, decide convertirse en sipikat (traficante de yamba) y solucionar de una vez por todas sus problemas de consumo y financieros. Y así es como empieza su vida en espiral. Teme acabar en la cárcel pero eso no le amilana a la hora de ser sipikat porque sabe que con ello consumirá a gusto toda la yamba que se le antoje y ganará mucho dinero. Va alcanzando las clases sociales altas, donde políticos, religiosos y policías serán grandes clientes y donde habrá mucha acción e intriga. Cambiará por completo su vida y la de sus amigos por ese único objetivo: consumir yamba. Es el primer libro que leí de Abasse Ndione y es para mi uno de los más interesantes y divertidos que he leído hasta ahora. Es entretenido y me fascina la manera que tiene el protagonista de ver el trabajo de traficante como cualquier otro sin ningún tipo de escrúpulo y, a la vez, nos hace ver que hasta las clases altas y las "fuerzas del orden" consumen sin pudor, y que el consumo no se limita al estereotipo de hippie vago y sucio. Me quedo con lo que dice Abasse Ndione: "En África, la literatura es una herramienta para denunciar situaciones que no se repiten en otros rincones del mundo".

hace 5 meses