MARCOVALDO CALVINO, ITALO

Nota media 6,8 Bueno 5 votos 1 críticas
  • GéneroNarrativa
  • EditorialSIRUELA
  • Año de edición2007
  • ISBN9788478444373
  • Idioma Español

Resumen

«Marcovaldo se compone de veinte relatos. Cada relato se dedica a una estación; el ciclo de las cuatro estaciones se repite por tanto cinco veces en el libro. Todos los relatos tienen el mismo protagonista, Marcovaldo, y presentan más o menos un esquema idéntico. El texto de presentación dice: “En medio de la ciudad de cemento y asfalto, Marcovaldo va en busca de la Naturaleza. Pero ¿existe todavía la Naturaleza? La que él encuentra es una Naturaleza desdeñosa, contrahecha, comprometida con la vida artificial. Personaje bufo y melancólico, Marcovaldo es el protagonista de una serie de fábulas modernas”, es la última encarnación de una serie de cándidos héroes pobrediablos a lo Charlot, con una particularidad: la de ser un Hombre de la Naturaleza, un Buen Salvaje exiliado en la ciudad industrial.¿Libro para niños? ¿Libro para jóvenes? ¿Libro para mayores? ¿O más bien un libro en el que el autor expresa su propia relación, perpleja y arrogante, con el mundo? Italo Calvino.

1 críticas de los lectores

9

MARCOVALDO, O SEA LAS ESTACIONES EN LA CIUDAD, de Italo Calvino (Siruela, 2015) Por perseguir las mismas quimeras y por llevar la sombra del fracaso pegada a sus talones, Marcovaldo no desentona en el cuadro de soñadores estrellados de la historia del cine y la literatura. Porque quimera es buscar un pedacito de naturaleza en la gran ciudad, quimera es querer disfrutarlo y quimera es alimentar a la familia con lo poco o mucho que un medio prostituido ofrece. Cuando no es propiedad privada, la naturaleza está contaminada o es capaz de rebelarse contra uno de los pocos urbanitas que la admira. Ni Chaplin ni Don Quijote hubieran fracasado mejor que este paupérrimo obrero italiano. Italo Calvino (Cuba, 1923 - Italia, 1985) presenta a la ciudad y a la sociedad como carceleras de los sueños y como destructoras de la vida vegetal y animal, como las creadoras de un ambiente hostil donde Marcovaldo está condenado al batacazo. Marcovlado, por más que frunza el ceño o no salga de su asombro, es capaz de hacernos reír y de reflexionar sobre los presidios de cemento y hierro en los que nos hemos encerrado.

hace 4 años