Resumen

La vida de Easy Rawlins, el protaginusta de El demonio vestido de azul y Una muerte roja, parece haberse vuelto, por fin, menos agitada. Está casado con una mujer a la que ama, tiene una hija de pocos meses y se ha convertido en un padre modelo y en un marido devoto -aunque no tan modélico, como se verá-; sus megocios inmoviliarios continúan viento en popa, y es el dueño -en secreto, claro está, pues ni siquiera su mujer lo sabe- de varias casas y apartamentos y unos terrenos muy codiciados por un grupo de especuladores.