Resumen

Lastrado por los efectos nocivos que le ha dejado la obsesiva persecución de Augusto Ledesma, el pelirrojo inspector de homicidios de Valladolid, Ramiro Sancho, vuelve al Cuerpo con la esperanza de retomar las riendas de su vida anterior. Nada más lejos de la realidad. Una adolescente ha desaparecido en el marco de las ferias patronales de la ciudad. Se trata de la hija de un importante empresario y las primeras pesquisas apuntan a que podría tratarse de un secuestro. César Pérez Gellida aborda esta, su novela más negra, desde una óptica global con el objeto de ofrecer al lector una visión de 360º sobre un hecho delictivo sumamente cruel como es la privación de libertad. Y lo ejecuta de una forma tan real que compartirá la angustiosa incertidumbre de la familia, tan estremecedora que saboreará el miedo desde la oscuridad de un lugar desconocido, tan veraz que se ajustará el pasamontañas para meterse en la piel de secuestrador y, como no, tan cercano que participará en el proceso de negociación e investigación en primera persona.

9 críticas de los lectores

8

Novela policíaca con todos los argumentos necesarios para tenerte atrapado desde el comienzo. Los actores principales muy cargados de estereotipos; Borrachos mal hablados y con problemas con la jerarquía, obviando este último párrafo la novela consigue lo que pretende.

hace 3 meses

Con este libro comienza la segunda trilogía de Pérez Gellida. En esta trilogía se narran casos independientes y hay una historia que hace de hilo conductor entre los tres libros y se resuelve en el último. Me ha gustado menos que la primera trilogía. "Sarna con gusto" versa sobre un secuestro y no está mal contado. Me parece muy forzado el querer hacer de repente a Ramiro melómano, cuando no se dice nada sobre ello en la primera trilogía. César quiere meter la música con calzador y tiene que inventarse un nuevo melómano ahora que Augusto no está.

hace 5 meses
9

Atrapa, emociona y por supuesto, te deja con ganas de más, así que voy a por el siguiente. He de decir, que leí la primera novela de la primera trilogía (memento mori) y no seguí con los dos siguientes. Sin seguir un orden me fuí directamente a la segunda trilogía, y aunque sí que hace mención a personajes y temas de libros anteriores, no pierdes el hilo en ningún momento.

hace 2 años
10

La primera trilogía de César Perez Guellida me encantó, así que ni dudé en empezar con esta. Y la verdad... no me ha defraudado. Me tuvo enganchada todo el tiempo, muy a la expectativa. Es increíble la capacidad que tiene este escritor para describir los asuntos, situaciones y a los personajes de tal forma que se te dibujan en la mente enseguida. El final... el adecuado. El que tenía que ser. Qué buen libro, nada más que decir!

hace 3 años
10

Vaya comienzo de trilogía. Si el autor nos hizo sufrir con Augusto Ledesma, aquí empieza fuerte. No tiene bastante con hacernos sentir cómo la víctima de un secuestro, con toda su angustia, sus pensamientos, sus requiebros mentales para esquivar la locura, que además nos da un pequeño viso de la trama de la siguiente novela. Como dice Ramiro Sancho, le crecen los enanos. Estás deseando llegar al final de la novela para dejar atrás toda la angustia, pero al final te queda una sensación de síndrome de Estocolmo, pensando si podrás aguantar hasta que publique la siguiente. De 10.

hace 3 años
10

"Las desgracias nunca vienen solas" es el refrán que a César Pérez Gellida le ha faltado incluir en Sarna con gusto, la primera novela de Refranes, canciones y rastros de sangre. ¿Por qué digo esto? Porque a Ramiro Sancho, el gran protagonista, le crecen los enanos: si no tenía suficiente con sus fantasmas del pasado (procedentes de la trilogía Versos, canciones y trocitos de carne), en esta ocasión se le suma un nuevo caso en el Grupo de Homicidios de Valladolid, el secuestro de Margarita (una adolescente de 15 años) y el verse involucrado en una trama que no esperaba. Y hasta aquí voy a leer, no os voy a contar nada más de la historia, por mucho que insistáis, jeje. La única pega que pondría a Sarna con gusto es que, en este caso, el refrán no se cumple porque esta novela sí pica: pica la curiosidad, haciendo que no puedas parar de leer; pica las emociones, ocasionándote tristeza, miedo, ira, frustración... en un momento y pica la sensibilidad, predisponiéndote a empatizar con muchos de los personajes. Reseña completa en: http://estandocallada.blogspot.com.es/2016/05/resena-sarna-con-gusto.html

hace 3 años
9

En el libro te vuelves a reencontrar con Ramiro Sancho, el inspector protagonista de la trilogía “Versos, canciones y trocitos de carne”. Tras un exilio involuntario de 6 meses en Trieste, se reincorpora a la comisaría y nada más llegar ha de enfrentarse al secuestro de una adolescente de buena familia. La novela no da tregua desde la primera página y te hace sufrir en primera persona la crudeza de un secuestro. Un delito que no sólo implica tortura física y emocional de la víctima, sino también el sufrimiento inconmensurable de la familia y la frenética lucha contra el reloj de la policía, ya que cada minuto que pasa puede marcar la diferencia entre que la víctima viva o muera. Narrada al más puro estilo Gellida, el autor no te ahorra ni un solo detalle: refleja con total crudeza todos los puntos de vista de la historia: el de los secuestradores, el de la familia, el de los investigadores y el de la víctima. Todo ello aderezado con una gran banda sonora y refranes que marcan el inicio de cada capítulo. Me ha gustado volver a saber de Erika y Olafúr. Ellos se ven implicados en una nueva trama relacionada con las investigaciones de Carapocha que abre la puerta a futuras novelas para desenmarañar esa compleja y peligrosa trama en la que se han visto envueltos. ¿Os lo recomiendo? Sin duda alguna si os gusta la buena novela negra. Pero ya lo advierte el autor “Sarna con gusto…”

hace 3 años
7

http://www.libromedelmal.es/2016/06/06/sarna-con-gusto/

hace 3 años
9

Nueva entrega del inspector pelirrojo. Creo que es importante haber leído antes la trilogía "Versos, canciones y trocitos de carne" para tener ya una total complicidad con los personajes y empezar esta novela con las ganas de encontarse con viejos amigos con los que ya hemos vivido y sufrido mucho. Un autor al que no le tiembla la mano para enfrentarnos a situaciones y sentimientos al límite, que maneja el ritmo sin prisa pero sin pausa poniéndonos a punto de infarto. Todo es tan creíble que no deja de sorprenderme como puedo disfrutar tanto con una historia que difícilmente podría soportar si la leyese en prensa. Angustiosa, cruel, descarnada. Brillante.

hace 3 años