Resumen

Una trama ágil escrita en un tono divertido e irreverente que provoca la carcajada del lector en múltiples ocasiones. Crimen, suspense y aventura, sexo, amores encubiertos. Exotismo, excentricidades. Las historias truculentas, tenebrosas, discurren en paralelo a ridículos trajines diplomáticos. Un inolvidable desfile de personajes. Agentes secretos, y no tan secretos. Expatriados borrachos y jugadores de golf, mujeres heridas, machos perfumados y embajadores calaveras, amantes despechadas, aprendices de chino. Como telón de fondo, las sempiternas tinieblas del smog pekinés. En este acuario sombrío se mueve la agente Gilda Leyva, francotiradora terca y rebelde. Mujer de mente brillante capaz de desentrañar rastros intrincados y descifrar códigos complejos, pero también de corazón frágil, fatalmente enamoradizo.

1 críticas de los lectores

Solo sombras es una novela de suspense llena de humor, que arranca con la desaparición en China de un ciudadano español, Max Montoya. La hija del desaparecido se gana a la prensa y a buena parte de la opinión pública para dar visibilidad al caso y ejercer presión sobre el gobierno, generando tensión entre ambas naciones. Así, el nuevo ministro de Exteriores se encuentra con un problema diplomático nada más estrenar el cargo.
A fin de calmar los ánimos, el CNI decide enviar a Pekín a Gilda Leyva, cuyo único fin en esta misión es hacer ver que se está tratando el asunto hasta que se firmen unos importantes acuerdos comerciales entre España y China. No obstante, Gilda es tan singular como rebelde, y muy pronto empieza a mostrar interés real por el caso: era solo cuestión de tiempo que desobedeciera las órdenes y se pusiera a investigar que ocurrió con Max Montoya.
Solo sombras, ambientada principalmente en Pekín, se desarrolla en una atmósfera irrespirable, tanto en el sentido metafórico como literal. Cuenta con un estilo muy directo y la trama resulta ágil y atrayente. Entretiene y divierte. Muy recomendable. (Ana Rayas, 5 de junio de 2019)

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