Resumen

Primera novela de la escritora estadounidense de origen ghanés Yaa Gyasi, la trama de esta cautivante historia de hondo calado humano se desarrolla en la costa suroccidental de África —la actual República de Ghana— y en Norteamérica desde el siglo XVIII hasta la presente. Hijas de una misma madre y de padres pertenecientes a dos etnias distintas, Effia y Esi son dos hermanas de sangre que nunca llegarán a conocerse. Sus caminos están irremediablemente destinados a separarse: así, mientras Effia es obligada a casarse con un gobernador inglés y a residir en una fortaleza junto a la costa, Esi es capturada y enviada como esclava al sur de Estados Unidos. La narración va trazando, pues, el devenir de las dos ramas de la familia, protagonistas de conmovedoras historias de aflicción, esperanza y superación en el marco de una serie de relevantes acontecimientos históricos: las guerras tribales, el negocio del cacao, la llegada de los misioneros, la Ley de Esclavos Fugitivos de 1850, la Gran Migración Negra, la lucha por los derechos civiles y el renacimiento de Harlem en los años veinte, hasta llegar a la epidemia de heroína de los setenta.

4 críticas de los lectores

9

Me ha encantado, la única pega es que me quedo con ganas de saber más de muchas de las personas retratadas. Nos cuenta la dureza desde sus dos caras sin caer en ñoñerías ni crudezas, sin perder una perspectiva de realidad. Una maravilla

hace 5 meses
5

"Volver a casa" es una novela histórica muy ambiciosa pues desmenuza las historias contenidas en cada rama de un árbol genealógico que va desde la época de la trata de personas esclavizadas, pasando por la Guerra de Secesión, los movimientos por los derechos civiles, hasta problemas contemporáneos como las drogas que asolan Harlem. La novela está dividida en dos grandes ramas familiares y va contando la historia de cada personaje. Por un lado, la esclava vendida como esposa y con "derechos" de patrona, y por otro lado, la que es humillada y violada repetidas veces en la bodega donde comparte rumbo con otros esclavizados para un futuro aún menos esperanzador. A partir de aquí se van desarrollando múltiples historias encadenadas, desgarradoras, aterradoras, que provocan rabia e impotencia en el lector y hasta lágrimas, ya que es muy fácil simpatizar con los personajes. He de decir que el libro es entretenido e ingenioso, se lee con bastante facilidad, pero a la vez me solivianta el hecho de que Yaa Gyasi parece repartir con mucho cuidado las culpas de la trata entre europeos y africanos. En este punto tengo que ser muy crítica porque sin demanda no puede haber comercio y la demanda la generan los europeos. Y si muchos reyezuelos locales colaboraron fue porque de no hacerlo ellos mismos serían secuestrados y embarcados como ganado hacia lo desconocido. Este lamentable enfoque ha sido, desde mi punto de vista, uno de las grandes factores del éxito que ha conseguido la escritora. Hablando claro, es el libro que los blancos anglosajones esperan leer de una escritora negra, muy mansa y más preocupada por quedar bien y vender que por mojarse y contar la verdad. Por todo esto quiero dejar claro, sin debate, algo que debería saber todo el mundo: los afroamericanos no tienen la culpa de la esclavitud, no tienen la culpa de haber sido despojados de su humanidad, arrastrados a otro continente y ser humillados, violados, tratados peor que animales y desarraigados de su cultura y de su lugar de origen para el beneficio del hombre blanco (y de su descendencia hasta las generaciones actuales). Y eso, es lo que tendría que haber dicho Yaa Gyasi si hubiese tenido el coraje necesario. Por eso, a pesar de ciertos destellos de buena literatura, mi puntuación es un 5.

hace 6 meses
8

Totalmente recomendable, es la primera novela de ésta escritora, y es una verdera maravilla

hace 1 año
8

El que esté sustentada en una saga familiar que se ve separada como las ramas de un árbol, hacen que "Volver a casa" suponga mucho más que una buena recreación del dolor, de la injusticia, y del desamparo constante, sufrido por la raza Negra. Hay mucha amargura, mucho peso de humillaciones en la mochila. Pero también hay mucha esperanza, mucho amor, mucha sensibilidad. Porque aunque el que haya sido cautivo nunca lo olvide, siempre quedará la posibilidad de caminar hacia la libertad y la de reencontrarse con los antiguos orígenes. Bastante notable.

hace 1 año